Relación con síndromes renales complejos
Una pérdida masiva de proteínas suele ser el eje central del síndrome nefrótico, mientras que si se acompaña de hematuria, podríamos estar ante un síndrome nefrítico. Estas condiciones alteran el equilibrio hídrico del cuerpo, provocando a menudo hiponatremia o edemas severos. En pacientes con hipertensión renovascular o nefropatía hipertensiva, la presión elevada daña los capilares glomerulares, permitiendo que la albúmina se filtre de manera anómala, lo que acelera el progreso hacia una insuficiencia renal crónica.